¿Te pareces a tu perro?

Gerrard Gethings

Es algo más que coincidencia que el perro se parezca a su dueño. Gerrard Gethings te trae esta caja con 50 fichas encontrarás ejemplos y explicaciones.

Este juego de memoria se compone de:
  • 50 fichas con los perros y sus humanos correspondientes para emparejarlos.
  • Una pequeña guía que te ayudará a encontrar las parejas.
  • Mil momentos divertidos para compartir con tu familia y amigos.

 

Se barajan varios motivos por los que los perros se parecen a sus dueños y el azar no es uno de ellos. Expertos en psicología y ciencia del comportamiento sostienen que cuando escogemos un perro nos basamos en nuestras circunstancias personales del momento. Ejemplo de esto es el tiempo que le podemos dedicar o si vivimos en el campo o en la ciudad.

 

Cuando se crea un vínculo emocional, los perros perciben nuestros cambios de humor y los imitan. De manera que se ponen contentos o se apagan según nuestro comportamiento.

Además, si observamos con detalle, algunos dueños se parecen físicamente a sus perros. Según se ha demostrado,  el parecido físico entre humanos y perros es fundamentalmente en la forma de los ojos. Y no es casual porque cuando elegimos a nuestro perro, lo miramos a los ojos y nos vemos reflejados en él. Es entonces cuando decidimos que nos vamos a caer bien.

 

A la hora de escoger a nuestro perro hay muchas opciones, podemos elegir un bonito pomerania o un práctico pastor alemán. Pero lo que sin duda buscamos es sentirnos cómodos con él, encontrar en estos animales un vínculo para siempre de afecto y fidelidad.

 

El estudio científico
El departamento de psicología de la Universidad de California, San Diego, hizo un estudio en 2003 que se centraba en si los perros y sus amos tenían rasgos físicos en común. Se enseñaba una serie de fotografías a un grupo de voluntarios y se les pedía que las emparejasen. Acertaron dos de cada tres parejas. Otro estudio de 2009 de la Universidad Kwansei Gakuin demostró que los observadores acertaban hasta un 80 % de las parejas de perro y dueño; y un experimento posterior de la misma universidad en 2014, que la mayoría de participantes basaba las combinaciones principalmente en la forma de los ojos de animales y personas. Esta podría ser una de las razones por las que los amantes de los perros eligen, inconscientemente, a animales que se parecen a ellos. Cuando escogemos un perro, lo miramos a los ojos y nos vemos a nosotros mismos; sabemos que nos llevaremos bien.

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies